Alumna Sumisa y Profesor Mayor - Final.
La alarma no había sido necesaria. Amber despertó mucho antes de que el primer rayo de sol arañara el cielo, su mente ya en estado de alerta, palpitando con una mezcla de ansiedad y una excitación profunda y resignada. Hoy era el día. La prueba final. Lo sabía con una certeza instintiva que le cerraba el estómago. Si quería seguir bebiendo del conocimiento de Elvis, si quería continuar sumergiéndose en ese océano de poesía y sensaciones prohibidas que habían reconfigurado su mundo, tenía que aprobar. No era solo el deseo carnal, aunque ese era un fuego innegable que ahora parecía arder con una llama propia dentro de ella. Era la necesidad de ese hombre, de su mente brillante y retorcida, de su autoridad que la moldeaba y la desgarraba al mismo tiempo. Él sabía mucho, demasiado, y a ella le hacía sentir cosas que jamás, en sus veinte años de vida y sus inocentes historias de amor, hubiera podido siquiera concebir. Necesitaba aprobar. Necesitaba su aprobación. El nuevo poema,...